El Lado No Feliz de Una Noticia Feliz

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Anoche mi mejor amiga me contó que está embarazada. Y es una noticia súper feliz. Increíblemente feliz. Y así me sentí en cuanto entendí lo que ella estaba tratando de decirme.

No es de esos embarazos buscados por un montón de tiempo, de esos que se esperan con gran expectativa e ilusión. Tampoco fue accidental. Pero a mi me tomó por sorpresa. Siempre supe que podía pasar, a pesar de haberla escuchado incontables veces referirse a su hija como “hija única y malcriada como corresponde”. Pero no me lo esperaba, porque tampoco sabía que ya había tomado la decisión de que no era una mala idea que mi ahijada tuviese un hermanito.

Y si. Claro que estoy feliz. Claro que me alegro por ella. Claro que me encanta saber que como la vida nos juntó tarde (aunque ambas somos conscientes de que la vida nos puso de frente exactamente en el momento en el que la una necesitaba de la otra y no antes), voy a poder tener la oportunidad de compartir todas esas cosas que no pude vivir con su pequeña mayor.

Pero siempre es fácil hablar, enumerar y gritar a los 4 vientos la felicidad que una noticia como esta genera. A ella todo eso puedo decírselo y podemos reír de alegría juntas.

Pero a veces, incluso las noticias más felices, tienen un lado oscuro. Y después de la euforia, la alegría, la felicidad del primer instante en el que entendí que una de las personas que más adoro en esta tierra me iba a dar un nuevo sobrino, llegó la angustia.

Y mi mayor dificultad es que la única persona en el mundo que entendería perfectamente y sin juzgarme, que podría racionalizar mi egoísmo y que podría prestarme un hombro para llorar, es la única persona a la que no puedo contarle lo que me pasa.

Porque cómo decirle a mi mejor amiga que me emociona la idea de un nuevo peque entre nosotras, pero que su embarazo y el nuevo crío modifican mi rutina, que sí, que egoístamente, pienso en que ya no tengo compañera de salidas nocturnas o compinche en mis clases de salsa.

Cómo decirle a mi mejor amiga que aún sabiendo que ella va a hacerme partícipe de todo lo que le espera de ahora en más, que cuenta con mi compañía y mi apoyo, su embarazo me hace sentir más sola que nunca.

Cómo explicarle a mi mejor amiga que estoy feliz de poder transitar por la época de la panza, los pañales, los primeros pasos y las primeras palabras de su próximo hijo como no pude hacerlo con mi ahijada, pero que en el fondo siento que los roles tendrían que haber sido distintos. Que era ella la que me iba a acompañar a mí en todo eso, riéndose de todos mis pánicos de madre primeriza y acompañándome en toda esa revolución que se genera en el cuerpo, la mente y los sentimientos.

Y que su embarazo me recuerda que yo estoy exactamente en el mismo lugar en el que ella me encontró 7 años atrás cuando nos conocimos. Incluso viviendo bajo el mismo techo y tomando la misma medicación para poder salir adelante. Y aunque estos 7 años no fueron estáticos, y muchas cosas pasaron, es como si yo caminara en círculos y volviera siempre al mismo punto mientras el resto sigue caminando recto y avanzando. Y mi nuevo sobrino es evidencia de eso.

Y que tengo pánico. Que tengo pánico que este futuro bebé del que ya tengo título de tía por lo menos aunque no sea de sangre, tal vez sea la experiencia más cercana que yo tenga con la maternidad. Y que me recuerda que el tiempo sigue pasando y yo sigo en el mismo lugar. Sola. Sin proyectos. Sin futuro.  Y que aunque nunca había pensado seriamente en ser madre, porque “si no puedo cuidarme de mi misma, ¿cómo voy a poder cuidar de alguien que dependa de mi?”, hace tiempo que vengo tratando de convencerme a mi misma que tal vez no me toque tener una pareja, hijos, formar una familia. Pero que aunque conscientemente lo pueda decir y procesar, mi inconsciente me sigue jugando malas pasadas y sacándome el tema de la maternidad a flote todo el tiempo.

Cómo decirle todo esto a alguien que está pasando por esa euforia y felicidad y a la vez por todos los miedos que conlleva y que necesita de su amiga de forma incondicional para llorar, reír, putear, maltratar, pedir perdón, para que la acompañe a donde ella pida, para que el haga el aguante que le toca a una amiga en este proceso. ¿Cómo? En mi caso es simple. No tengo que decirle nada. Porque ella ya lo sabe. Porque incluso antes de que yo me enterara de la noticia, ella ya sabía que todo esto me iba a pasar y estaba preparada para incluso, tener que consolarme por darme la noticia más feliz del mundo. Así de mucho me conoce y me quiere mi mejor amiga, futura madre de mi sobrino.

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Intimidad por primera vez

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Tal vez fue el sexo por primera vez con alguien nuevo; tal vez fue el cubilete y la posibilidad de observar cuál era la estrategia que usaba en el juego; o tal vez fueron simplemente las horas y la charla compartida. No. Fue todo eso junto. 

Hacía tiempo que no disfrutaba de esa sensación el empezar a conocer a alguien, prestar atención no sólo a las palabras que utiliza si no a cómo las utiliza, observar sus gestos y expresiones, las reacciones que provocan mis opiniones y con eso, afirmar o desarmar y re-armar el preconcepto que tenía después de la primera impresión. 

No importa si hay otros encuentros o no. La magia de esa intimidad por primera vez, quedará en mi memoria.

24 Horas

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24 horas te pido. Un día entero, sólo 24 horas, 1440 minutos, 86400 segundos, ni uno más. 

Te pido 24 horas de tregua. No es demasiado pedir. 24 horas comparadas con el año, 6 meses y 10 días que ya pasaron no son nada.

Te pido 1440 minutos de paz, de tranquilidad, de poder respirar sin una piedra en el pecho.

Te pido 86400 segundos de libertad. Sólo eso, ni un segundo más. 86400 segundos en los que tu nombre, tu rostro, el sonido de tu voz, tu esencia, no estén presentes.

Te pido un día entero en el que tu recuerdo no me atormente. 

Feliz No Cumpleaños

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Hoy te festejo tu No Cumpleaños. Podría haberlo hecho ayer, el día antes de ayer o, incluso, pasado mañana. 

Pero elijo hacerlo hoy, porque mañana es el único día del año que no es tu No Cumpleaños.  

Mañana no voy a festejarte tu cumpleaños, no voy a desearte felicidades. Porque aunque ya no pueda hacerte saber que me acordé, no pueda compartir tu alegría ni tus festejos, no pueda fantasear con que oír mi voz te da alegría (como la que pude escuchar en tu voz hace 365 días, después de ese momento de estrés que tuviste), esos recuerdos todavía están latentes. 

Feliz No Cumpleaños para vos, donde quiera y con quienquiera que estés en este momento. 

Nuevo Protocolo de Emergencia

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Mi amiga (a quien ya le dedicaré las líneas que hace rato se merece y vengo armando en mi cabeza) está pasando por un mal momento por estos días. Obviamente no es el primero y probablemente no sea el último, pero este es nuevo, más profundo, distinto. 

Y como es algo nuevo no se bien cómo ayudarla y creo que ella tampoco sabe aún como quiere y necesita que yo la ayude. Porque como me dijo ayer:”esta situación es tan nueva amiga, que para esto todavía no tenemos protocolo de emergencia”. 

es asi

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Y con sólo dos palabras, pusiste siete llaves a los cerrojos de esa puerta que yo había empezado a cerrar. 

No te voy a mentir, estoy muy triste. Sobre todo porque la ilusión de que quedaba alguien allá afuera que me quería se desvaneció. 

Pero ahora si puedo decir que se terminó. Ahora sé que ya no vas a volver a aparecer. Ahora sé que no vas a volver a hacer tambalear el delicado equilibrio que estoy logrando en mi vida. 

Desde hace 2 días te convertiste definitivamente en pasado. Espero que ahí te quedes y pronto pases a ser sólo un lindo recuerdo. 

Hoy Te Amputo De Mi

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Dicen que aquellas personas que han sufrido de la amputación de alguna parte del cuerpo, pueden a veces sentir un dolor “fantasma” en ese miembro que ya no está. No estoy muy informada de por qué el cerebro les hace una jugada y les recuerda aquello que alguna vez estuvo ahí y hoy ya no. Tal vez simplemente para eso, para que no olviden que alguna vez estuvo. 

La solución a este problema, o por lo menos la solución inmediata y el alivio del dolor es simplemente mirarse al espejo y reconocer que esa parte del cuerpo que duele, simplemente no está más. 

Yo he decidido hoy amputarte de mi. No se si realmente te estoy amputando hoy, o si ya lo había hecho y lo que había era sólo el dolor fantasma, producto de mi cerebro para que no olvide que estuviste acá. 

Así que a partir de hoy, cada vez que te piense, cada vez que duelas (que se que serán muchas), voy a pararme frente a un espejo a mirarme y recordarme que ya no estás, que ya no sos parte de mi vida. 

Aunque tal vez en otro contexto, alguien ya lo escribió mejor que yo:

Contigo Col y Boniato

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Porque el mundo material en el que vivo no me completa; porque comer carne (y de res) todos los días no me llena, ni me hace hervir la sangre; porque a pesar de la hiperconectividad no me puedo comunicar con vos. Y sobre todo porque vos no toleras bien la harina y una ristra de cebolla es tan cara que es un lujo, hoy te digo que volvería a vivir mil y una veces mi (nuestra) versión de aquel viejo refrán: contigo col y boniato.

Te odio

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Te odio. Te odio porque me dijiste que me ibas a hacer sufrir. Te odio porque me hacés sufrir. Te odio porque quiero irme y no me dejás. Te odio porque quiero irme y no me voy. Te odio porque no tenemos futuro. Te odio porque sé que no tenemos futuro. Te odio porque me celás. Te odio porque querés que yo te cele. Te odio porque sos puro bardo. Te odio porque sabés que sos puro bardo. Te odio porque me presentás ante extraños como “tu mujer”. Te odio porque no soy tu mujer. Te odio porque fantaseás con una vida conmigo. Te odio porque, a veces, yo también fantaseo con una vida con vos.

Te odio porque me cuidás de vos mismo.

Te odio porque me querés. Te odio porque te quiero.

4 años

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Y una noche volvió tu recuerdo. Casi 4 años pasaron ya de la última vez que escuché tu voz. Pero hoy ya no duele. Es sólo un recuerdo agridulce. Dolió mucho…tal vez demasiado para lo que en realidad fue. Pero hoy ya no. Sinceramente creí que nunca iba a poder invocar tu imagen sin que se me produjera un nudo en la garganta y sin embargo el tiempo curó las heridas que abriste hace ya 4 años.